UMBRAL ANAERÓBICO

Swipe to the left
UMBRAL ANAERÓBICO
3 de mayo de 2022 241 veces visto

El concepto de umbral anaeróbico comenzó a introducirse en fisiología en el año 1964 en los estudios de Wasserman y Mcllroy¹ con pacientes con problemas cardiacos. Desde entonces, se han estudiado multitud de términos y técnicas para su detección, siendo uno de los fenómenos fisiológicos más estudiados. Su utilización en el mundo del entrenamiento está ampliamente extendida, sin embargo, la terminología induce a error y es necesario actualizar el concepto. Los propios expertos asumen la confusión de tantas definiciones y abogan por un consenso en el significado.²´³


¿QUÉ ES EL UMBRAL ANAERÓBICO?

Cuando hablamos de umbral, según la RAE, nos referimos al “valor mínimo de una magnitud a partir del cual se produce un efecto determinado”.

El concepto de umbral anaeróbico fue innovador en el momento de su creación, y ha dado lugar a múltiples avances e investigaciones. Sin embargo la anoxia/disoxia (ausencia de oxígeno en el músculo) descrita en esas primeras investigaciones no está respaldada por la evidencia actual. El lactato (producto que se pensaba que era un desecho anaeróbico) se produce continuamente, incluso en estado de reposo, en condiciones totalmente aeróbicas, siendo una fuente importante de energía.²

Por ello cuando hablamos en fisiología de ese umbral anaeróbico, más correcto umbral de lactato, hacemos referencia a la intensidad de ejercicio en la que el lactato sube por encima de los niveles de reposo (metabólicamente tiene lugar la glucólisis, aumenta la acidosis y obliga a una compensación respiratoria). A partir de esa intensidad, el esfuerzo del ejercicio solo puede mantenerse con un acúmulo constante de lactato. En un inicio se investigó a nivel clínico pero hoy en día es un parámetro muy empleado en la prescripción del ejercicio.³


¿POR QUÉ ES IMPORTANTE CONOCER LOS UMBRALES PARA ENTRENAR?

Cuando la intensidad de ejercicio aumenta, el aporte energético del sistema oxidativo (aeróbico) es insuficiente, y toma más importancia la vía metabólica que convierte el piruvato en lactato (proceso anaeróbico). Existe un aporte insuficiente de oxígeno y un exceso de producción de dióxido de carbono. El lactato se usa como producto energético y no es un desecho metabólico como se pensaba tradicionalmente.²´³ Resulta muy interesante evaluar la cinética del lactato para conocer cómo responde nuestro organismo a diferentes intensidades.

Determinar nuestros umbrales es relevante para el entrenamiento ya que nos expresan estados metabólicos que provocan adaptaciones en el organismo. Lo cual nos puede ayudar a prescribir las intensidades de ejercicio, predecir el rendimiento y evaluar el estado de forma.⁴


infisport-blog-umbral-anaerobico


¿CÓMO DETERMINAR EL UMBRAL ANAERÓBICO?

Existe debate sobre si seguir utilizando⁵ o no⁶ el término de umbral anaeróbico. Para no caer en confusiones terminológicas es preferible hablar de primer umbral o umbral láctico y segundo umbral o máximo estado estable de lactato. Ya que el concepto anaeróbico puede dar lugar a error.⁶ Ya vimos en el post https://www.infisport.com/blog/como-se-cual-es-mi-ritmo-para-correr algunas de las técnicas para determinar los umbrales o mediante una prueba de esfuerzo para evaluar nuestro rendimiento https://www.infisport.com/blog/prueba-de-esfuerzo-como-y-por-que-evaluar-tu-rendimiento.


CONCLUSIONES


 ✓ Los umbrales representan 'puntos de inflexión' fundamentales que pueden enseñarnos sobre los mecanismos de control fisiológico. 


 ✓ Los problemas de definición combinados con una amplia gama de funciones de fuerza y técnicas de medición han creado una confusión general. 


  ✓ No hay evidencia de que el músculo en sí se vuelva 'anaeróbico' o disóxico por lo que el concepto de umbral anaeróbico puede inducir a error.²´⁶


 ✓ Evaluar los umbrales ofrece, quizás, el mayor potencial para predecir el rendimiento atlético, analizar clínicamente la función fisiológica del paciente/sano y controlar la eficacia del entrenamiento.

 



Bibliografía:

Wasserman, K., & McIlroy, M. B. (1964). Detecting the threshold of anaerobic metabolism in cardiac patients during exercise. The American journal of cardiology, 14(6), 844-852.

Poole, D. C., Rossiter, H. B., Brooks, G. A., & Gladden, L. B. (2021). The anaerobic threshold: 50+ years of controversy. The journal of physiology, 599(3), 737-767.

3 Sales, M. M., Sousa, C. V., da Silva Aguiar, S., Knechtle, B., Nikolaidis, P. T., Alves, P. M., & Simões, H. G. (2019). An integrative perspective of the anaerobic threshold. Physiology & behavior, 205, 29-32.

4 Rossiter, H. B. (2021). The" Anaerobic Threshold" Concept Is Valid in Physiology and Medicine. Medicine and Science in Sports and Exercise, 53(5), 1089-1092.

5 MacIntosh, B. R., MacDougall, K. B., Falconer, T. M., & Holash, R. J. (2021). In support of the continued use of the term anaerobic threshold. The Journal of Physiology, 599(5), 1709-1710.

6 Brooks, G. A., Rossiter, H. B., Poole, D. C., & Gladden, L. B. (2021). Reply from George A. Brooks, Harry B. Rossiter, David C. Poole and L. Bruce Gladden. The Journal of Physiology, 599(5), 1711-1712.


Jaime González Mancha I Especialista en entrenamiento y nutrición deportiva. 
Redactor Técnico de Infisport